jueves, 18 de junio de 2009

DESFIBRILAR SIN QUITAR LAS MANOS??

Revista Electrónica de Medicina IntensivaArtículo nº 1242. Vol 8 nº 5, mayo 2008.
Autor: Higinio Martín Hernández

Introducción: Las últimas recomendaciones del ILCOR enfatizan la necesidad de minimizar los periodos sin compresiones durante la RCP

[1]. En estudios experimentales se observa una importante caída en la presión de perfusión cerebral y coronaria durante las pausas para el análisis del ritmo cardiaco y la administración de choques eléctricos comparados con la desfibrilación mientras se continúa con las compresiones

[2]. El riesgo de electrocución del reanimador al permanecer en contacto con el paciente con las modernas técnicas de desfibrilación (electrodos adhesivos y corriente bifásica) no ha sido investigado.

Resumen:
Se trata de un estudio experimental con humanos, los autores, en los que se mide la fuga de voltaje y la corriente que pasa a través de un reanimador mientras comprime, provisto de guantes de polietileno, el tórax de 43 pacientes que reciben choques bifásicos durante cardioversiones sincronizadas por diversas arritmias.
Para simular el peor caso de derivación de corriente inadvertida, se conectó un electrodo sobre la piel del muslo del rescatador a un electrodo colocado sobre el hombro del paciente.
En ningún caso los choques fueron percibidos por el reanimador y los picos de diferencia de potencial y el flujo medio de corriente que pasaron a través de los reanimadores estuvieron por debajo de los fijados en los estándares de seguridad en la exposición ocupacional.

Comentario:
Según la evidencia de que disponemos actualmente, cada vez que interrumpimos las compresiones torácicas durante una PCR empeora notablemente la situación hemodinámica y el pronóstico de la víctima.
Hasta ahora se han considerado inevitables las pausas para las ventilaciones y para la administración de choques eléctricos, por el riesgo de electrocución del reanimador.
Para minimizar estos efectos se han propuesto la RCP de solo compresiones

[3] y la, así llamada, "resucitación cardiocerebral" (RCC)

[4]. El presente estudio, que tiene importantes limitaciones, abre una puerta para que en próximas guías se pueda eliminar el “todos fuera” antes de la desfibrilación y se puedan mejorar los resultados de la RCP al avanzar en el principio de conseguir compresiones más efectivas: “comprimir fuerte, comprimir rápido y minimizar interrupciones”.

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